¿Cómo funcionan los bancos franceses?

La banca francesa no es tan complicada como pudieras pensar.

Si gestionas tu dinero en tu país de origen, probablemente encuentres muchas similitudes. ¡Y el primer paso, abrir una cuenta bancaria, es realmente muy sencillo!

Para abrir una cuenta bancaria en Francia

Es un proceso sencillo, pero ahorrarás tiempo si en tu primera visita ya llevas los documentos necesarios.
Necesitarás lo siguiente:
- documento oficial de identidad o pasaporte en vigor,
- documento acreditativo de tu domicilio en Francia (por ejemplo, un recibo del teléfono o del suministro eléctrico con menos de 3 meses de antigüedad),
- justificante reciente de tus ingresos (si quieres domiciliar tus ingresos en Francia),
- fondos para abrir tu cuenta.
Si deseas más detalles, puedes consultar a nuestros asesores financieros.

Abrir una cuenta bancaria en Francia es como suscribir un contrato entre el banco y tú. Tu banco debe explicarte todas las condiciones relativas a tu cuenta (en particular, los gastos / comisiones del banco).

La misión de tu asesor financiero es recomendarte la oferta que mejor se adapte a tus necesidades y darte a elegir varias opciones. Así podrás sentirte siempre bien informado y con control sobre tu cuenta.

Cheques y créditos al descubierto

Si crees que podrías necesitar un crédito al descubierto en algún momento, asegúrate de solicitar la autorización previa de tu banco. En Francia, las leyes bancarias son muy estrictas sobre la expedición de cheques sin fondos suficientes. En caso de hacerlo sin autorización, corres el riesgo de no poder expedir cheques durante un período de 5 años.

Afortunadamente, es muy sencillo solicitar de antemano un crédito al descubierto. Consulta a tu asesor financiero.

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